Blog dedicado a la Psicoterapia, al Crecimiento Personal y a la Musicoterapia.

La Psicoterapia es la aplicación de técnicas psicológicas con la finalidad de ayudar a las personas a modificar estructuras y patrones de comportamientos no deseados, a conocerse mejor y a descubrir y resolver sus conflictos emocionales. Indicaciones de la Psicoterapia: Estrés, ansiedad, inseguridad, inmadurez, problemas con los hijos, baja autoestima, obsesiones, miedos, malhumor, depresión, estados de tristeza, y problemas de pareja.

La Psicomusicoterapia es una técnica terapéutica que utiliza diversos tipos de música para influir en el ser humano tanto física como psíquicamente. Es muy efectiva en tratamientos de relajación, estrés, insomnio y baja autoestima.

2.15.2010


CUANDO NO VIVIMOS NUESTRA VIDA

Muchas veces no nos damos cuenta que aún siendo adultos somos seres dependientes emocionalmente de los demás.

De pequeños somos dependientes de nuestros padres o cuidadores, no nos podemos valer por nosotros mismos, estamos creciendo y copiando todos los comportamientos que suceden a nuestro alrededor. Si estos comportamientos son saludables, creceremos emocionalmente sanos, pero si están basados en el miedo, creceremos y viviremos atemorizados. Estos temores nos harán dependientes, nuestros miedos nos tendrán paralizados y siempre buscaremos la seguridad y la aprobación en los demás.

Los miedos, muchas veces, surgen cuando pensamos en hacer algo que sabemos que no será del agrado de los demás y sobre todo de la familia. Cuando ocurre esto nos invaden todos los pensamientos temerosos del que dirán, que pensarán de nosotros, no creeremos que somos merecedores de tener esta familia o amigos, que somos malas personas por tener malos pensamientos, etc., y finalmente, después de torturarnos emocionalmente decidiremos no llevar a cabo aquel proyecto laboral, separación conyugal o cambios de actitudes familiares y sociales habíamos pensado. Nos han podido los miedos heredados y aprendidos y nos conformaremos en seguir siendo una copia de los comportamientos de nuestros padres para no disgustarlos. Viviremos la vida que ellos quieren que vivamos, siendo nosotros incapaces de vivir, a causa de nuestros miedos, según nuestros valores, deseos y principios.

Al ser dependientes emocionales tenemos la necesidad de complacer a los demás, de impresionarlos, de cumplir las expectativas que nos han asignado, seremos sumisos, complacientes, nos convertiremos en seres sin personalidad propia, sin autoestima, pendientes del qué dirán, para no sentirnos rechazados ni abandonados.

Muchas veces la vida del dependiente sólo tiene sentido cumpliendo los deseos de los demás y los cumple muy bien para sentirse seguro, querido, protegido y valorado positivamente, podrá, también, ratificar por las afirmaciones de los demás que es muy bueno y que hace muy bien las cosas. Estas personas tendrán este comportamiento debido a que si no actúan de esta manera les surge un sentimiento de culpabilidad por no conducirse según las expectativas de los demás provocándoles angustia.

Cuando el dependiente se da cuenta de que no es el quien dirige su vida y después de mucho pensar, para vencer las resistencias iniciales, decide hacer terapia de crecimiento personal, en el ámbito familiar siempre habrá alguien que le diga que no es necesario, que no le pasa nada, que son momentos puntuales en los que no se encuentra del todo anímicamente bien, que sin ayuda de un psicoterapeuta podrá encontrar una salida.
Estos comentarios son debidos a que si el dependiente deja de serlo, los de su alrededor perderán seguridad y autoridad. Si no hay manipulado se manifestarán todos los comportamientos erróneos y todo el núcleo familiar puede desestabilizarse, pues cada uno tiene su rol, los manipuladores y los dependientes. Cómo que un cambio en las conductas representa el admitir que se ha estado viviendo en algunos aspectos equivocado así como hacer un gran esfuerzo para cambiar dinámicas de comportamiento con raíces muy profundas, la familia preferirá, para evitarse el dolor que les puede provocar el dejar de ser manipuladores, abortar la iniciativa del dependiente de pedir ayuda psicológica para poder seguir guiando su vida.
Si el dependiente no tiene claro su objetivo de crecer emocionalmente para ser independiente, por el esfuerzo emocional que esto le supone y las presiones externas que tiene por parte de la familia, preferirá aunque sea infeliz, seguir viviendo de la forma que gusta a los demás antes que hacer un esfuerzo para conocerse y madurar emocionalmente para vivir según sus aptitudes y emociones y ser capaz de escoger su propio camino.

Georgina Bermejo

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