Blog dedicado a la Psicoterapia, al Crecimiento Personal y a la Musicoterapia.

La Psicoterapia es la aplicación de técnicas psicológicas con la finalidad de ayudar a las personas a modificar estructuras y patrones de comportamientos no deseados, a conocerse mejor y a descubrir y resolver sus conflictos emocionales. Indicaciones de la Psicoterapia: Estrés, ansiedad, inseguridad, inmadurez, problemas con los hijos, baja autoestima, obsesiones, miedos, malhumor, depresión, estados de tristeza, y problemas de pareja.

La Psicomusicoterapia es una técnica terapéutica que utiliza diversos tipos de música para influir en el ser humano tanto física como psíquicamente. Es muy efectiva en tratamientos de relajación, estrés, insomnio y baja autoestima.

2.08.2011

Sentimiento de Celos


Los celos se pueden definir como un estado emocional afectivo en el que se siente miedo y temor de que la persona amada prefiera a otra, provocando inestabilidad e inseguridad emocional, según su intensidad se consideran normales o patológicos.

Todos podemos padecer, en según que momentos episodios celosos, dependiendo del grado de su intensidad nos producirán una mayor o menor infelicidad. Quien más o quien menos de pequeño ha sufrido celos y este sentimiento nos podrá brotar de adultos en situaciones en que intuimos o sabemos que nos quieren quitar a la persona amada.

Los celos es un comportamiento que se aprende en la infancia. Es un sentimiento que surge cuando el niño se ve despojado, o que le falta atención amorosa por parte de los más allegados y en especial de la madre. Para el niño todos los que comparten con él el amor y los cuidados de su madre los siente como usurpadores causándole sentimientos celosos. Principalmente, los celos en los niños surgen cuando se trata de compartir los cuidados de la madre con algún hermano. Estos celos provocan rabietas, actos agresivos y muchas veces, si se trata de un hermano más pequeño, sucesos violentos hacia él por considerarlo el culpable del alejamiento amoroso de su madre.

En el adulto los celos más comunes son los que se originan en la pareja. Nacen cuando pensamos y sentimos que a nuestro ser querido le provoca otra persona sentimientos afectivos que nos parecen exagerados, provocándonos sospechas y desconfianza. Los celos son la respuesta a la sensación de indefensión que se vive.

Los celos normales nos hacen sentir mal pero no son obsesivos. Están casi siempre justificados y se componen esencialmente de tristeza y de dolor a perder a la persona amada. Pueden causar problemas de convivencia durante periodos de tiempo perjudicando la relación. Esta clase de celos dialogando con la pareja se puede entender la situación, comprender la realidad de los hechos y poder cambiar las conductas adversas que los ocasionaron. El problema creado se clarifica y los miedos al abandono que se originaron van desapareciendo, recuperando la confianza.

Los celos patológicos son aquellos que provocan sentimientos muy fuertes de dolor, rabia, desamparo, inseguridad y odio, siendo destructivos para la relación de pareja. Estos celos se basan en fantasías, sospechas y en creencias ya sean justificadas o no que acaban por obsesionar y distorsionar la realidad, cambiando el comportamiento del que los padece. Esta situación, afecta negativamente la relación ocasionando en la pareja un desgaste emocional muy fuerte pudiendo provocar, en según que casos, actos violentos. Quien sufre este tipo de celos a la larga puede padecer depresión.

La persona celosa se siente traicionada, busca alguna explicación lógica para entender el motivo por el cual la pareja siente atracción por otra persona, anímicamente siente tanto dolor que su principal esfuerzo va dirigido a comprender la situación para poderla cambiar. El celoso percibe una tristeza, amargura y vacío muy profundos pudiendo entorpecer las ocupaciones cotidianas por falta de concentración. Al celoso le vienen dudas, inseguridades, baja autoestima, sentimiento de inferioridad, de rabia hacia la pareja y, sobre todo, hacia la persona que le ha arrebatado el cariño del ser amado.

Cuando una pareja se rompe principalmente por problemas de celos, a causa de esta mala convivencia quedan incorporados comportamientos equivocados que se irán repitiendo en relaciones posteriores. Quien era víctima de los comportamientos celosos cuando tenga otra pareja, aún no siendo celosa, le seguirá dando explicaciones innecesarias para tranquilizarla, sigue estando presente el miedo a las discriminaciones de la anterior convivencia. También se puede dar el caso de que el cónyuge que no sentía celos los sienta con una nueva pareja, es como si después de ser la parte que los origina, se convirtiera en la parte que los sufre. Estas personas posiblemente eran celosas pero con el comportamiento tan controlador y vigilante de su pareja, no sentían esta clase de sentimiento ya que no tenían dudas de que su cónyuge les podría abandonar. Se puede ser celoso sin saberlo, todo dependerá de la convivencia que tengamos con la pareja para descubrirlo.

Los celos siempre provocan sentimientos negativos dañando la convivencia conyugal, al primer indicio de padecerlos, sería conveniente expresarle a la pareja estos sentimientos y que comportamientos son los que los han provocado. No se trata de recriminarle nada, sino de que clarifique su conducta para conocer la realidad y saber si se trata de un pensamiento irracional o si por el contrario los celos eran justificados. En el primer caso tendremos la oportunidad de desechar los pensamientos erróneos y con su ayuda clarificar las dudas. En el segundo caso podremos plantearnos con realismo la situación, antes que se dañe mucho la convivencia, para poder superar los acontecimientos futuros.


Georgina Bermejo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.