Blog dedicado a la Psicoterapia, al Crecimiento Personal y a la Musicoterapia.

La Psicoterapia es la aplicación de técnicas psicológicas con la finalidad de ayudar a las personas a modificar estructuras y patrones de comportamientos no deseados, a conocerse mejor y a descubrir y resolver sus conflictos emocionales. Indicaciones de la Psicoterapia: Estrés, ansiedad, inseguridad, inmadurez, problemas con los hijos, baja autoestima, obsesiones, miedos, malhumor, depresión, estados de tristeza, y problemas de pareja.

La Psicomusicoterapia es una técnica terapéutica que utiliza diversos tipos de música para influir en el ser humano tanto física como psíquicamente. Es muy efectiva en tratamientos de relajación, estrés, insomnio y baja autoestima.

9.04.2013

PADRES IMPACIENTES

No es extraño ver a padres que pierden la paciencia con sus hijos debido a lo difícil que les resulta que les obedezcan, y no entienden el porqué sus hijos no pueden realizar lo que se les dice a la primera sin protestar o cuestionar su demanda. Muchas veces estos niños viven en un entorno contradictorio, la madre por ejemplo no les permite unos comportamientos que cuando están con su padre los pueden hacer creándoles confusión. Son padres que acostumbran a tener un estilo de vida agobiante y sin pausas, donde no hay tiempo para hacer comprender al niño lo que debe y no debe hacer.

Cuando los hijos no son obedientes se crea un ambiente amenazante donde se alza la voz, hay estrés, los padres pierden la paciencia y puede haber algún tipo de agresividad y amenazas hacia los niños. Los padres en estos casos piensan que es un niño rebelde y que no pueden hacer nada para cambiar su dinámica de comportamiento, esto les ocasiona frustración y les hace sentirse inseguros e incompetentes para instruir a sus hijos. Los niños perciben la incapacidad que tiene el padre o la madre para hacerles obedecer y pierden toda su autoridad. La impaciencia es la peor enemiga cuando se quiere conseguir alguna cosa, y si lo que se desea es hacer obedecer a los hijos, esta inquietud la absorberán los niños y será muy difícil lograr que realicen lo que se les propone.

Los niños para que obedezcan han de estar en un entorno familiar sosegado, paciente, sin estrés ni nerviosismo y respetable, donde los niños se sientan seguros y puedan expresar en todo momento sus inquietudes y cómo se sienten. Cuando los padres no tienen la suficiente paciencia para educar a sus hijos acostumbran a discutir perdiéndose el respeto mutuamente, y darse la culpa el uno al otro de que los niños no obedezcan. Si los padres no se muestran respetuosos entre ellos será muy difícil que los niños, en este ambiente, sean obedientes y educados con sus padres.

Para hacer obedecer a los hijos, es necesario poner unas reglas de comportamiento a partir de la edad más temprana, deben ser normas realistas y que se puedan ejecutar según su edad, de esta manera irán aprendiendo a querer hacer lo que deben, haciéndose responsables de sus actos. Cuando los niños son muy desobedientes los padres tendrían que observar bien sus conductas, muchas veces son niños estresados o que pueden padecer problemas anímicos, como la gente adulta, sólo que ellos no lo saben expresar verbalmente y una manera de manifestar su malestar puede ser a través de la desobediencia.

Cómo se puede hacer obedecer a los hijos de forma óptima:

-Cuando se le dice a los hijos lo que deben hacer, ha de ser de forma natural sin elevar el tono de voz y hacerles comprender que es más beneficioso para ellos el que lo realicen.

-Según la edad que tengan los hijos, las órdenes se han dar de una en una para no bloquearlos.

-Si los niños han de hacer varias cosas, sería conveniente que siempre lo hicieran en el mismo orden por ejemplo, si primero se duchan y luego hacen los deberes siempre se tendría que hacer de la misma manera.

-Cuando han de estudiar los niños, lo tendrían que hacer en un lugar tranquilo para poderse concentrar. La TV o cualquier electrodoméstico con el que los niños se podrían distraer o jugar, tendrían que estar apagados para evitar que piensen en cómo se podrían estar divirtiendo sino estuvieran estudiando. La rutina les da seguridad y es buena para el aprendizaje.

-Cuando los niños no cumplen con lo que se les ha mandado, se les ha de corregir  con paciencia, sin ridiculizarlos y sin bajarles la autoestima, de esta manera se favorece el cambio de actitud debido a que obedecen mejor en un ambiente relajado y sin gritos.

-A través de los juegos se pueden modificar los comportamientos de los niños, sería interesante que los padres potenciaran y corrigieran las conductas no deseadas por medio de ellos.

-No es conveniente modificar varios comportamientos de una sola vez, el niño se estresaría y sólo se conseguiría bajarle su autoestima porque no podría cumplir con todas las demandas pedidas.

-Se ha de argumentar al niño la orden que se le da y si es muy importante que la realice no se ha de ceder ni negociar con él sino quiere hacerla, el niño percibirá la seguridad de quien se la da y acabará haciendo lo que se le pide, y más si se negocia con el niño todo aquello que crea que es negociable.

-Los hijos no tendrían que presenciar las contradicciones ni descalificaciones de sus padres, cuando se descalifican delante del niño ya sea para ponerse de acuerdo en cómo se les ha de educar o por cualquier otro motivo, se pierde toda la autoridad hacia él y reaccionará chantajeando a uno y a otro para hacer lo que él quiera.

-Cuando se tenga que castigar a los  hijos se ha de hacer  en el momento de su falta y de forma responsable, pensando que lo puedan cumplir y que no se negociará su anulación.

-Reforzar los buenos comportamientos y manifestar al niño todo lo que hace bien, le servirá de estímulo para ir aprendiendo y hacer lo que debe de forma natural y sin bajarle la autoestima.



Georgina Bermejo

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