Blog dedicado a la Psicoterapia, al Crecimiento Personal y a la Musicoterapia.

La Psicoterapia es la aplicación de técnicas psicológicas con la finalidad de ayudar a las personas a modificar estructuras y patrones de comportamientos no deseados, a conocerse mejor y a descubrir y resolver sus conflictos emocionales. Indicaciones de la Psicoterapia: Estrés, ansiedad, inseguridad, inmadurez, problemas con los hijos, baja autoestima, obsesiones, miedos, malhumor, depresión, estados de tristeza, y problemas de pareja.

La Psicomusicoterapia es una técnica terapéutica que utiliza diversos tipos de música para influir en el ser humano tanto física como psíquicamente. Es muy efectiva en tratamientos de relajación, estrés, insomnio y baja autoestima.

11.06.2013

SEPARACIONES CONYUGALES COMPLEJAS

Hay parejas que a lo largo de años de convivencia se han creado dependencia emocional y pensar en una separación, aunque la deseen, les es muy difícil de realizar por el desasosiego que se crea a la otra persona. Cuando se es dependiente de la pareja, también se es de la familia y de las personas del entorno, haciendo aún más difícil decidir su independencia.

Las acciones de los dependientes emocionales tienen como base miedos: temor a la pareja,  familia, amigos, compañeros, a equivocarse, a no ser comprendidos, al que pensarán si no hay coincidencia de sus pensamientos con los demás… Cuando anhelan hacer un cambio en su vida para ser ellos mismos y vivir según sus deseos, tienen la necesidad de buscar aliados y aprobación por parte de todos los de su entorno, para tener la convicción y seguridad de que sus aspiraciones son lo más apropiadas para ellos, son personas que viven según los deseos de los demás.

Cuando se es dependiente emocional de la pareja, es más difícil efectuar una separación si no es deseada por ambas partes, los sentimientos de culpabilidad, de pena y la imposibilidad de romper los lazos emocionales que los unían y más si hay hijos, los inmoviliza. También los paraliza el miedo a la soledad e incertidumbre de vivir independientes y a la incomprensión de la familia sino están de acuerdo con la separación, sintiéndose  rechazados por parte de ella. Todos estos comportamientos hacen que aún sea más compleja la ruptura conyugal y a veces ni se llega a efectuar,  porque nunca se encuentra el momento ni las circunstancies idóneas para realizarla.

Las separaciones conyugales suelen provocar sentimientos de culpabilidad por ambas partes, quien deja porque sabe que causará mucho dolor a la pareja y el abandonado  porque pensará que si se hubiera comportado de otra forma, la separación posiblemente no hubiera sucedido. Si el sentimiento de culpabilidad es muy fuerte, puede paralizar la acción de la separación con excusas como:

-Ahora no es el momento idóneo para separarme.
-No me separo por mis hijos.
-No dejo a mi pareja porque mi familia no aceptaría bien la separación y podría ser que  me alejaran emocionalmente de ellos.
-Porque aún tengo dudas de si quiero o no a mi cónyuge.
-Porque con otra pareja con el paso del tiempo me sentiría emocionalmente de la misma manera que ahora.
-Con la separación no se si podría vivir bien económicamente.
-Por miedo a la soledad…
En lugar de buscar soluciones a los posibles problemas que pudiera ocasionar la separación, se piensan excusas para no cambiar nada y evitar el enfrentamiento con los propios miedos.

Cuando se separa una pareja en la que sus vínculos afectivos se basaban en crear sentimientos de culpabilidad, el que ha deseado la separación, para calmar los sentimientos de culpa continúa protegiendo a su expareja, siempre encuentra razones para seguir en contacto con ella ( si ya ha ido al médico,  de si come lo suficiente, que no corra conduciendo…) no quiere estar con ella, pero tampoco puede alejarse. Sus comportamientos desorientan a su expareja e incluso puede pensar que quiere volver con ella. Con esta forma de reacción protectora hacia la expareja, le impide que se pueda independizar y que encuentre su nuevo camino. Si se ha tenido una vida conyugal emocionalmente inmadura, aunque se haya conseguido efectuar la separación, es muy difícil rehacer la vida con otra pareja, los remordimientos por haberla dejado son tan grandes que es dificultoso encontrar la felicidad con otra persona.

Cuando se conoce a alguien con la posibilidad de rehacer sentimentalmente la vida, vuelven a surgir antiguos sentimientos de dependencia, pena y culpabilidad que se tuvieron con la expareja, aparecen recuerdos y vivencias que se compartieron, vuelven a surgir las dudas de si fue lo más correcto pedir la separación y si la persona con quien se quiere compartir de nuevo la vida es la más idónea. Con estos pensamientos inmaduros emocionalmente se está idealizando el pasado, impidiendo vivir el futuro.

Las exparejas que han tenido una convivencia donde la dependencia emocional y los sentimientos de culpabilidad formaban parte del día a día, sería conveniente que antes de formalizar otra relación  hicieran un trabajo de crecimiento personal  para  conocerse, ser ellos mismos y no depender de los demás, de esta manera  la nueva relación de pareja no se basará en crear ni dependencia ni sentimientos de culpabilidad, al contrario, cada uno se podrá expresar libremente sin miedos ni complejos, logrando tener una vida conyugal sana emocionalmente.



Georgina Bermejo


1 comentario:

  1. Muchas gracias por sus consejos ahora me doy cuenta de que siempre he sido una persona dependiente emociional de mi pareja poniendo de escusa a mis hijas para no separarme de él gracias. Lourdes.

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