Blog dedicado a la Psicoterapia, al Crecimiento Personal y a la Musicoterapia.

La Psicoterapia es la aplicación de técnicas psicológicas con la finalidad de ayudar a las personas a modificar estructuras y patrones de comportamientos no deseados, a conocerse mejor y a descubrir y resolver sus conflictos emocionales. Indicaciones de la Psicoterapia: Estrés, ansiedad, inseguridad, inmadurez, problemas con los hijos, baja autoestima, obsesiones, miedos, malhumor, depresión, estados de tristeza, y problemas de pareja.

La Psicomusicoterapia es una técnica terapéutica que utiliza diversos tipos de música para influir en el ser humano tanto física como psíquicamente. Es muy efectiva en tratamientos de relajación, estrés, insomnio y baja autoestima.

10.01.2015

EL CONSUMO

Estamos viviendo en una sociedad consumista donde no se vislumbra su final,  es muy difícil ir contra esta sociedad,  parece que el consumo se ha convertido en un elemento de significación social y que la felicidad dependa de los bienes materiales.

Pensamos que nuestras actitudes y comportamientos son propios, pero no es así, el impulso social consumista nos lleva al derroche y sin apenas percibirlo nos crea dependencia. Cuando se tiene lo deseado y no lo necesario, se crea una nueva necesidad ficticia para seguir consumiendo, se fantasean razonamientos para justificar el consumo y cuando no lo podemos realizar, debido a nuestros pocos recursos o a cualquier otro motivo, nos provoca infelicidad, estrés y angustia.

Se tendría que tomar conciencia de lo que verdaderamente es necesario para vivir cómodamente y sin excesos. Para ser feliz no es preciso ir de compras, envolvernos de cosas la mayoría de las veces inútiles o  hacer grandes viajes con el fin de coleccionar fotos para enseñarlas a las amistades; para estar satisfechos con nosotros mismos y vivir en armonía, tendríamos que alcanzar nuestra libertad de acción y no la conseguiremos hasta que no logremos la libertad interior de pensar, sentir y proceder de acuerdo a nuestros principios, valores y metas, siendo nosotros los responsables de nuestras acciones y de dirigir nuestra existencia. La libertad se ejerce cuando se ha podido huir de las presiones internas y externas, pudiendo ser uno mismo quien decide sus actos y sabiendo el porqué de ellos.

A los niños, desde pequeños, se les tendría que enseñar a involucrarse en sus quehaceres diarios, tendrían que tener la opción de tomar decisiones como elegir el horario de estudiar,  jugar, cuando ducharse, etc, de esta manera se les fomenta la disciplina sin que se enojen, ya que son ellos quienes deciden cuando y como realizan la acción. Cuando a los niños se les da órdenes, la mayoría de las veces encontrarán excusas para no hacer lo que se les pide, e impediremos que aprendan a ser responsables y disciplinados. También se les tendría que enseñar a reflexionar, a decidir y a tener una actitud crítica hacia las recomendaciones consumistas, para evitar su vulnerabilidad ante los mensajes que relacionan consumo con felicidad.  Con estas prácticas les estamos educando para que sean independientes y responsables de sus decisiones aprendiendo con valores de autocontrol y consumo racional, al mismo tiempo que aumentan su autoestima debido a que sienten que se les trata como adultos.

Los padres que no educan a sus hijos a ser  responsables guiándoles en todo momento y  permitiéndoles los caprichos sin exigirles un mínimo de esfuerzo y de orden, les están causando un daño casi irreparable,  porque los niños no aprenderán a tomar decisiones que requieran un esfuerzo ni ha rectificarlas si en algún momento no han escogido la más adecuada. Con estos actos se les está enseñando que todo lo que deseen lo pueden poseer con el mínimo esfuerzo, por lo que no lograrán  valorar cuanto posean y anhelen, ni a tomar decisiones desde la razón y la coherencia, sino a través de sus impulsos a menudo veces consumistas.

La adolescencia es una etapa en la que se tienen mayores dificultades para controlar en general los impulsos y, el grado de impulsividad en el consumo en este periodo es muy alto, pudiendo crecer con la falsa creencia que el consumo induce la felicidad. Si desde la infancia hasta la adolescencia se desarrolla en los niños su capacidad de elegir aquello que les conviene aunque sea costoso y difícil de realizar, serán menos esclavos de sus caprichos y más libres, seguros, maduros y felices.

Hay personas que desearían consumir pero su personalidad obsesiva dirigida al perfeccionismo se lo impide. Son personas incapaces de tomar firmes decisiones debido al malestar que les provoca no saber elegir lo más conveniente, se  debaten entre diversas opciones y alternativas sin lograr definirse  por una  u otra, necesitan tanta concentración y energía por su miedo a cometer errores, que ante cualquier hecho que han de decidir se agobian provocándose un exceso de estrés y angustia. Esta actitud les agota física y psicológicamente pudiendo llegar a enfermar.

Con el consumo superfluo se buscan carencias afectivas emocionales y con la satisfacción que produce consumir, estas carencias quedan disminuidas. Cuando consumismos nos aumenta la autoestima y nos encontramos con más energía, optimistas y seguros de nosotros mismos, pero este estado de satisfacción es ficticio y breve, ya que durará hasta un nuevo deseo consumista.

 La verdadera autoestima la conseguiremos buscando el verdadero conflicto emocional que nos impulsa al consumo irracional, sólo será entonces cuando lograremos ser nosotros mismos sin que nos afecten influencias externas. Todos decidimos lo que somos y elegimos  nuestra propia vida.



Georgina Bermejo  

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