Blog dedicado a la Psicoterapia, al Crecimiento Personal y a la Musicoterapia.

La Psicoterapia es la aplicación de técnicas psicológicas con la finalidad de ayudar a las personas a modificar estructuras y patrones de comportamientos no deseados, a conocerse mejor y a descubrir y resolver sus conflictos emocionales. Indicaciones de la Psicoterapia: Estrés, ansiedad, inseguridad, inmadurez, problemas con los hijos, baja autoestima, obsesiones, miedos, malhumor, depresión, estados de tristeza, y problemas de pareja.

La Psicomusicoterapia es una técnica terapéutica que utiliza diversos tipos de música para influir en el ser humano tanto física como psíquicamente. Es muy efectiva en tratamientos de relajación, estrés, insomnio y baja autoestima.

7.14.2016

MADRES DOMINANTES

Frente a una madre dominante los hijos se sienten insignificantes y están atrapados emocionalmente impidiéndoles emanciparse, no pueden alejarse de ella ni dirigir su propia vida sin su consentimiento a causa de la angustia que les provocaría su distanciamiento y desacuerdo. Son madres que  impiden que sus hijos sean responsables en cualquier ámbito de su vida ya sea familiar, laboral o social, son niños cuya inmadurez emocional les provocará miedo a equivocarse y sus inmensas dudas propiciarán que no se puedan desarrollar psicológicamente. En la edad adulta tendrán la necesidad de consultar con su madre cualquier iniciativa o proyectos y si no coinciden con las expectativas que ella había puesto en ellos, tendrán que rechazarla para no sentir angustia.

Las madres posesivas que impiden que sus hijos desarrollen la autoestima y crezcan sanos emocionalmente, a medida que van creciendo, se van volviendo personas inseguras debido a que no han aprendido a resolver los problemas propios de cada edad, no saben reflexionar ni analizar cualquier dificultad que les vaya surgiendo y serán incapaces de  valorar acontecimientos  personales. Su inexperiencia e inmadurez emocional hará que huyan de cualquier problema y busquen la ayuda maternal para solucionarlos, evitando de esta forma la angustia que les proporciona su incapacidad para resolverlos.

Las madres opresoras ayudan desmesuradamente a sus hijos sin que estos se lo pidan la mayoría de las veces para demostrarles que la necesitan y de los cuidados y sacrificios que están dispuestas a hacer por ellos.  Con estas prácticas quieren confirmarles que los quieren mucho y que no pueden vivir lejos de ella debido a que se encontrarían perdidos sin su ayuda,  de esta manera  pueden continuar dirigiéndolos como cuando eran niños. Son madres que para su bienestar emocional necesitan el apego enfermizo de sus hijos.

Los hijos, por comodidad, muchas veces no se dan cuenta de la dependencia emocional que les está creando su madre, dependencia que ella no quiere o puede renunciar. El acomodo de los hijos puede durar hasta que éstos conocen a alguien y quieren independizarse y, es aquí cuando empiezan las aflicciones emocionales tanto de la madre como de los hijos.

Cuando los hijos intentan emanciparse les es muy difícil emocionalmente porque su madre les provoca sentimientos de culpa por querer separarse de ella, haciéndoles creer que están en deuda  por todo lo que les ha ayudado y  sufrido por ellos. Con estas demostraciones de cariño maternal, para el hijo es una tarea muy ardua poder independizarse debido a los chantajes emocionales que su madre va realizando cada vez que intenta conseguir su independencia. Al principio les será muy doloroso a los hijos conquistar su autonomía ya que su madre buscará la manera de manipularlos para frustrar todos sus intentos, pero con ayuda psicológica podrán conseguir anular los sentimientos de culpa y la angustia que crea el enfrentarse a su madre para poder dirigir la propia vida.

La mayoría de las veces que el hijo quiera tomar iniciativas sin ser del agrado de su madre, éste irá cambiando de opinión voluntariamente sin ser necesario que su madre  censure o prohíba abiertamente sus proyectos, debido a que su madre irá modificando su discurso, sin él apenas percibirlo, según los argumentos que vaya manifestando el hijo para manipular sus sentimientos y conseguir que cambie de opinión según sus deseos.

Las madres opresoras no son conscientes del daño que les están haciendo a sus hijos, de la dependencia dañina que les están generando queriéndolos cuidar y amparar de forma desmesurada a causa de su vínculo emocional nocivo hacia ellos. Estos comportamientos neuróticos les impiden pensar y comprender que la felicidad de sus hijos depende de que hayan crecido emocionalmente sanos para que sean ellos quienes dirijan su vida.


Georgina Bermejo


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