Blog dedicado a la Psicoterapia, al Crecimiento Personal y a la Musicoterapia.

La Psicoterapia es la aplicación de técnicas psicológicas con la finalidad de ayudar a las personas a modificar estructuras y patrones de comportamientos no deseados, a conocerse mejor y a descubrir y resolver sus conflictos emocionales. Indicaciones de la Psicoterapia: Estrés, ansiedad, inseguridad, inmadurez, problemas con los hijos, baja autoestima, obsesiones, miedos, malhumor, depresión, estados de tristeza, y problemas de pareja.

La Psicomusicoterapia es una técnica terapéutica que utiliza diversos tipos de música para influir en el ser humano tanto física como psíquicamente. Es muy efectiva en tratamientos de relajación, estrés, insomnio y baja autoestima.

12.02.2016

PADRES IRRESPETUOSOS

Hay padres que al no darse cuenta de que sus hijos van creciendo y que han llegado a la adolescencia, continúan tratándolos como cuando eran niños, protegiéndolos y diciéndoles como han de proceder en sus relaciones y actividades. No se han percatado que sus hijos en estas edades quieren ser autónomos, tienen sus propios gustos, necesitan escoger sus ropas, lecturas, como divertirse y sentir que su discurso es válido.

Los padres cuando no ven a sus hijos como adolescentes no consideran formalmente sus opiniones, sugerencias o criterios. Los hijos en esta edad  necesitan ser tratados como adultos, que sus padres los vean como sus semejantes, comprobar que su opinión importa e interesa y que respeten sus decisiones, y es aquí cuando pueden empezar los problemas, si los padres no han podido cambiar sus hábitos de comportamiento hacia ellos de como cuando eran niños.

Cuando los hijos tienen alguna iniciativa y no es comprendida ni compartida por sus progenitores, éstos les dan un sinfín de argumentos para convencerlos, pero la mayoría de las veces no logran persuadirlos, debido a que es un discurso con argumentos infantiles y con un potencial considerable de sus propios miedos. Muchas veces las conductas familiares van en contra de las preferencias de los hijos, ya que se basan en unos valores que fueron creados para satisfacer sus propias necesidades y que no corresponden necesariamente a los intereses de los hijos.

Es muy habitual que en la edad adolescente de los hijos, los padres les organicen según que tareas, se les dice cuando y como han de hacer sus cometidos sin tener en cuenta las prioridades de sus hijos. Un foco de discusión habitual es cuando los padres mandan a sus hijos hacer cualquier labor doméstica, ya que la tendrán que realizar cuando los progenitores crean que es el mejor momento para efectuarla, como por ejemplo cuando han de arreglarse su habitación, si en la casa hay la costumbre de hacer las camas a primera hora, los hijos no tendrán la opción  de hacerla en cualquier otro momento, originando disputas, ya que tienen que ordenarla en el periodo de tiempo que sus padres manifiestan y no cuando ellos lo prefieren.

Otra conducta que puede inducir a pensar que los progenitores ejercen abuso de autoridad, por ser consideradas injustas y autoritarias, es por ejemplo cuando los padres les dicen a sus hijos que no los molesten porque están trabajando o haciendo cualquier cometido en el cual no pueden distraerse, los hijos saben que han de respetar lo propuesto, en cambio cuando los hijos les dicen a sus padres que durante un tiempo no los molesten porque están leyendo, o escuchando música, etc. al no ser estos hechos relevantes para los padres, si tienen la necesidad de decirles cualquier cosa los interrumpen sin pensar en la advertencia que les habían hecho anteriormente. Estas actitudes no son comprendidas por los hijos y no entenderán el porqué ellos han de respetar y tolerar las advertencias de sus progenitores cuando estos son irrespetuosos con las suyas.

Los adolescentes muchas veces no pueden entender porqué sus padres tienen la libertad para cambiar según que acciones y comportamientos y a ellos se les priva de este privilegio. A los padres les es muy difícil tolerar las diferentes maneras de hacer de sus hijos, debido a que consideran que los hábitos familiares adquiridos son los correctos para una mejor convivencia, pero con este razonamiento sólo piensan en mantener su equilibrio emocional, ya que cualquier cambio les podría proporcionar inseguridades y malestar.

En el ámbito familiar cuando las normas impuestas por los padres no encajan con las de los hijos y no hay modo ni diálogo para cambiarlas, se puede desarrollar en éstos  un conflicto de ambivalencia afectiva. Los adolescentes se sienten incomprendidos, ignorados y  extraños en la propia familia, sienten que donde viven no es su casa sino la de sus padres. Muchas veces esta inconsciencia de los padres de no tratar a los hijos como adultos les puede desarrollar sentimientos de inseguridad y desconfianza. Los hijos se sienten excluidos al mismo tiempo que desorientados provocándoles ambivalencia afectiva, y es cuando pueden aflorar sentimientos de agresividad hacia los padres.

Los padres tendrían que hacer un esfuerzo para tratar a sus hijos adolescentes como adultos, pues éstos lo están pidiendo a gritos calladamente. Cuando a los hijos se les trata como adultos, se crea una complicidad y un respeto mutuo que les da seguridad al mismo tiempo que les sube la autoestima, ambas cosas son muy importantes para que vayan aprendiendo y sean capaces de resolver los problemas que les puedan ir surgiendo en esta etapa crucial de su vida.


Georgina Bermejo



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